EL PRIMER DÍA DE CLASE

Me despertaré muy temprano, de hecho no creo poder dormir por la ansiedad o mejor, por la dopamina que liberará mi cerebro toda la noche. Me vestiré con jeans, camiseta y las botas de climbing que suelen acompañarme siempre.

Espero que todos lleguén al salón :( ...estaré muy a tiempo, no sólo por la costumbre de ser terriblemente puntual sino por la necesidad de conocerlos y hacer todo lo que tengo en mente con ellos...los saludaré informalmente...me presentaré como Carlos Andrés y les preguntaré lo que siempre pregunto ¿qué quieren saber? Esto puede ser cualquier cosas o nada pero les diré...ummm...está bien ¿qué quieren saber sobre la investigación? Y al mirar sus intentos por dar su opinión diré ¿que es investigación para ustedes? Y ahí comenzará todo...


Haré un mapa mental en el tablero, con marcadores borrables de colores para identificar lo que dirán los niños de lo que dirán las niñas y, por supuesto, para  resaltar los conceptos centrales...esperaré a que haya la mayor participación del mundo, si no la hay, preguntaré a cada uno de ellos. 

Ustedes dirán pero y este tipo ¿por qué no les pregunté el nombre a cada niño? ¡que falta de educación :D! Pues es muy sencillo, no les pregunto el nombre porque esto, como convención social, funciona perfectamente para otros contextos pero mnemotécnicamente no es buena idea en los procesos de enseñanza-aprendizaje ya que, en mi caso, yo asociaría la ropa del niño, su ubicación en el salón y otras características generales insignificantes de "lo que es el niño" y mi memoría perdería total interés, lo defraudaría al hacerle pensar que deseé saber su nombre porque realmente quería saberlo.


En cambio, si me dan la oportunidad de preguntarle a cada uno de los niños sobre lo que consideran que es la investigación y lo que desean saber de ella, entonces, con certeza, asociaré su respuesta con su nombre y así, la próxima vez que nos veamos, verá en mi mirada y en mi tono de voz que realmente me importó conocer su nombre. Esto ayudará indiscutiblemente en la interacción en el aula.

Así, iré llenando el tablero con conceptos y enlaces de los niños...no les pediré que lo copien, dejare que los años de malformación educativa lo hagan por mi , así que sé que ellos copiarán; si me preguntan si pueden hacerlo o no, les diré que es una decisión de ellos y no mía. Así será todo. En las próximas sesiones espero proyectar imágenes desde mi compu con el fin de que todos vayamos realizando la actividad, tanto en el tablero como en el ordenador; sinceramente, espero que las imágenes sean llevadas por los niños según sus intereses y como resultado de sus búsquedas personales, familiares o las desarrolladas durante la clase.

Después les contaré que trabajaremos con computador todo el tiempo, ya sea con el mío y proyectando en videobeam o cada uno en uno (¡ojalá hayan suficientes desktops!). Sé que esto les encantará...así haré con todos...luego, miraré que pasa...decidiré que hacer...disfrutaré el momento.

Finalizaré la jornada emocionado por haber compartido con los niños y haciendo planes para el próximo encuentro. Tuitiaré lo aprendido, percibido y reflexionado (claro, si no lo he hecho antes) y, lo más importante, redactaré mis entradas en este blog a través del cual me comunico para recibir de los que nos leen, a mis niños y a mi, sobre este maravilloso acercamiento a la investigación.